dissabte, 27 de febrer de 2010

dimecres, 17 de febrer de 2010

LO SIENTO, FI

Lo siento, pero hoy no me he fiado de esa máquina repleta de algoritmos y matrices. Que le vamos a hacer, cada uno entiende la arquitectura como le da la gana, siempre y cuando no banalice o sobreestime su verdadero valor.












dimarts, 16 de febrer de 2010

¡OLE TUS COJONES!



De sobte, la ciutat es torna miserable, mesquina i letal. Les referències establertes s’esvaeixen amb la mateixa facilitat que ho pot fer qualsevol nen sota el fang més enganxós. Aquella ciutat treballada, molsuda i a l’hora desitjada, ja no té sentit: com la vida?
La paradoxa es serveix amb ganivets d’una serra poc esberlada: l’arquitectura ciència de l’objecte, l’espai i el temps, un cop més s’erigeix en una mutació d’un invertebrat hostil que es fagocita dels éssers més pròxims.
Si ús plau, alerteu a tractadors dels psicòtics més perillosos, cuidadors de feres mal domesticades, metges i cirurgians salvadors de vides sense cura, i qualsevol altre que se us acudeixi sempre i quan se’n encarregui de tractar situacions límit.
Si ús plau aviseu-los, no trigueu més...........


dissabte, 13 de febrer de 2010

Una de encargos y promotores

Sin rodeos: no creo en el arquitecto autónomo que dicta a sus clientes cuales son sus deseos y necesidades. Por el contrario, creo que un buen proyecto nace de la buena comunicación con el promotor y la respuesta a sus inquietudes. Los anglosajones, que se empeñan en darle nombre a todo, le llaman “feed-back”, o sea retro-alimentarse, comprender y beber de las ideas del otro, del promotor.
Eso de que el cliente, en especial si es la administración, no es nadie para coartar la libertar del arquitecto es un mito aprendido en la escuela que nos hace más mal que bien. Justamente si es la administración, que es la representante de los ciudadanos, tiene el deber de saber y exigir a los arquitectos lo que quiere para sus lugares de convivencia (aunque he de decir que lo quiere a veces asusta). Quizá por eso en tantas ocasiones los edificios encargados a “estrellas” son tan pobres, como mínimo en Barcelona, porque ni su relación con la ciudad, contribución urbana, o programa funcional tienen importancia frente a lo único trascendente en el momento del encargo: la firma que llevará el proyecto. Dejar la arquitectura y la construcción de la ciudad en manos de una élite de arquitectos ensimismados es un camino que da pavor.
Claro que no por eso, ya lo dije un día, le haría ascos a un proyecto donde programa y presupuesto sean lo de menos. Pero mientras, uno sigue liado y lidiando con presupuestos ajustados y clientes con ideas claras. Esto era un proyecto-compromiso, de esos que debes aceptar y prácticamente no cobrar.

antes de empezar las obras
Se trata de la ampliación de una casa adosada; la casa es envidiable, grande, espaciosa, con jardín, vistas y situada en un lugar privilegiado, pero..., dicho eufemísticamente, adolecía de criterio arquitectónico alguno. Vamos, que cuando la vi se me cayeron al suelo. Es más, gastados todos los recursos en la compra, la ampliación debía ser lo más económica posible, y de fácil ejecución ya que la obra la llevarían a cabo el propietario, que es muy habilidoso, un paleta apañado y ayudaría un chico rumano. Casi el tipo de encargo con el que todos soñamos.


Dos meses más tarde, con la obra casi acabada
Con todo, el invento de la ampliación debía servir para cambiarle la cara a toda la casa, y después de alguna discusión que ya no recuerdo, el resultado creo que es más que aceptable. También creo que tanto el cliente como yo acabamos satisfechos de un trabajo más cercano a una colaboración que a un encargo. Ahora de lo único que me arrepiento es de no haber hecho ninguna foto decente con la obra terminada.


Ficha técnica: Reforma y ampliación de casa adosada en Girona; arquitecto: quien escribe todo esto; aparejador: Miquel Guifrell; Propietat: Can Bayre s.l. (Ermengol i Montse)

dilluns, 8 de febrer de 2010

Tender, extender.


Vilanova i la Geltrú, junio de 2008


dijous, 4 de febrer de 2010

Juhani Pallasmaa "La arquitectura es el arte de la lentitud y el silencio."

Mientras en Japón estamos que nos cortamos las venas con las sandeces sobre la Arquitectura como arte visual, nuesrta corresponsal en Finlandia, Sandra Moliner, se ha dado de bruces con una perla: una entrevista a Juhani Pallasmaa para Anatxu Zabalbeascoa de El País. Este arquitecto finlandés, cuenta cosas como:


"La arquitectura se ha convertido en un arte visual. Y, por definición, la visión te excluye de lo que estás viendo. Se ve desde fuera, mientras que el oído te envuelve en el mundo acústico. La arquitectura debería envolver en sus tres dimensiones. El tacto nos une a lo tocado. Por eso una arquitectura que enfatiza la vista nos deja fuera de juego."

Desde Suministro de Emociones no podemos estar más de acuerdo con este análisis de la situación, que ya expusimos en las crónicas niponas, semanas atrás. Entonces, como alternativa o complemento a lo visual, ¿qué?

"La función de la arquitectura no es la de alienarnos de una relación sensual con el mundo, sino la de reforzarla. La necesitamos. El elemento erótico de la arquitectura está representado por el tacto: el sentido que invita a juntarse y a ser uno con lo tocado, con el entorno."

Sensual, erótico, tacto... A uno se le abre el apetito al escuchar estos conceptos como propuesta para pensar otra arquitectura, una arquitectura muy distinta a la que hoy celebramos en este final de fiesta...

"Hoy ser melancólico es ser radical. Permitir que la muerte esté presente en nuestro pensamiento y en nuestra cultura sería considerado radical, y no nostálgico."



Tetuán 2009, escaleras en la Medina.