Membrillo, 1990. Antonio López ha prescindit en el dibuix de tot efecte d'ombrejat o modelat i explora un llenguatge caligràfic que porta a la memòria exemples japonesos. Amb extrema delicadesa, l'artista regruixa o aprima la linea per traduir el volum i la distribució de branques, fulles i fruits en l'espai. Per cert, aquesta obra és la que Antonio López dibuixa en temps real a la película de Víctor Erice "El sol del membrillo" que interpreta l'artista.dijous, 1 de setembre del 2011
Reflexions sobre el dibuix: Davant la natura...
Membrillo, 1990. Antonio López ha prescindit en el dibuix de tot efecte d'ombrejat o modelat i explora un llenguatge caligràfic que porta a la memòria exemples japonesos. Amb extrema delicadesa, l'artista regruixa o aprima la linea per traduir el volum i la distribució de branques, fulles i fruits en l'espai. Per cert, aquesta obra és la que Antonio López dibuixa en temps real a la película de Víctor Erice "El sol del membrillo" que interpreta l'artista.diumenge, 8 de maig del 2011
Palazuelo en casa del arquitecto
Palazuelo es uno de esos artistas que ha sentido la necesidad de explicar mucho sobre su obra, recurriendo a menudo a los místicos persas o a las filosofías orientales, es de suponer que para ayudarnos a entenderla mejor. En Geometría y visión, una conversación con Kevin Power, uno de los textos más conocidos, refiriéndose a su ‘nueva geometría’ dice:
‘ese orden incierto, y por lo tanto vital, es dinámico y no tiene nada que ver con el orden que busca el equilibrio total, no-dinámico, y que puede ser impuesto por la razón en su manifestación más aberrante. Orden quiere decir relación.’
De las dos pinturas de Palazuelo no he conseguido recuperar el título, pero són las dos obras base a partir de las que empezamos a trabajar, afortunadamente la SGAE no ha puesto su punto de mira en el uso de imagenes.
dijous, 7 d’abril del 2011
De collage amb la façana de l'Ateneu Torrellenc.
Els alumnes, repeteixo, són de primer i només fa uns pocs mesos que es passegen en això de l'Arquitectura, perplexos encara per la pressió de l'Escola en fer-los trontollar les certeses amb les que van arribar al setembre. És una carrera ben rara aquesta...
Hi ha qui te clar que això de l'Arquitectura és aixecar edificis amb tots els metres quadrats que es pugui:
Oriol Peroy, "Universitat per a artistes!" Grup Sandra Moliner.
Gerard Closa, "Petita estació de tren". Alumne d'Isidre Santacreu.
Una altra versió de forat, un altre portal, però a la catalana (amb peatge):
I tornem al tema clàssic de l'imaginari de l'arquitecte: el xaletillo!
Francesc Abajo Duran. Sense títol. Alumne d'Isidre Santacreu.
Berta Martí Gil. Sense títol. Alumna de Raimon Farré.
Bea Díaz-Guerra, "Escalant fins al mirador". Grup de l'Isidre Santacreu.
Alejandro Batista Twose, "Pajarillos en el Tejado". Alumne de Guillem Bosch
Estefania Pellicer. Sense títol. Alumna de la Sandra Moliner.
Mireia Sobrino, "Pati interior d'una escola de Primària". Alumna d'en Guillem Bosch.
dimarts, 15 de juny del 2010
Refotografía y EGA (II). El estado de lo refotográfico.
Desde los marginales anuncios comerciales donde se muestra el antes y el después de determinado tratamiento de belleza, el cuerpo ha sido objeto preferente de lo refotografiado. En nuestro entorno abundan los ejemplos, como es el caso de “Cronos”, de Pere Formiguera, donde una vez al año los mismos personajes posan su desnudez ante la cámara, en una serie parecida a las albúminas de finales de siglo XIX en que Eadweard James Muybridge viviseccionaba el movimiento (el atroz transcurrir del tiempo, en el caso de Formiguera).
Con el mismo sentido despiadado, en “Máscaras” de Marta Calvo cada personaje fotografiado sujeta en la mano su propio retrato tomado lustros antes y rasgado por la mitad, interponiéndose ante la cámara a la vez que se hace encajar con el rostro actual y envejecido. Este paso de la anécdota a la reflexión sobre la despiadada huella del tiempo sufre una vuelta de tuerca con Gustavo Germano: este autor recupera fotografías cuotidianas donde a alguno de los retratados lo desaparecieron durante la dictadura argentina. La reconstrucción de esa instantánea a día de hoy, con el vacío de los ausentes, da la razón al fotógrafo Martí Llorens al referirse a los tres tiempos de lo refotográfico: el tiempo original, el tiempo actual y el tiempo que media entre ambos.
Izquierda: Berenice Abbot, "Oyster houses at South Street and Pike Slip", 1937.
Derecha: el mismo punto de vista por Douglas Levere, 2002.
Mark Klett y Byron Wolfe (2007), refotografiando fragmentos de una panorámica dibujada por William Holmes (1882)
Arriba, un pino Jeffrey en Sentinel Dome, fotografiado por Ansel Adams en 1940. Abajo, el árbol en 2002, muerto por la sequía. Hoy ya yace caído.
Desde aquí se multiplican las experiencias refotográficas, muchas de ellas sustituyendo el peso del autor por el de la Historia. A resaltar (Juchen, 2005) el trabajo con la ciudad de Dresde de protagonista, visitada por una misma cámara en manos de dos generaciones distintas: pasará de padre (en plena posguerra) a hijo (tras la caída del Muro). Y de una ciudad icono de la 2ª Guerra Mundial pasamos a otra de la mano de Sergei Larenkov, quien se dedica a refotografiar el sitio de Leningrado:
En España, encontramos el trabajo casi inédito del fotoperiodista Paco Elvira y los escenarios de batallas perpetuados esta vez en lienzos, así como las intervenciones de Ricard Martínez en Barcelona, insertando en su ubicación original ampliaciones murales de distintas series de fotos: los bombardeos fascistas sobre Barcelona durante la Guerra Civil (“Projecte Runa”), las instantáneas de Agustí Centelles tomadas durante la sublevación también fascista de Barcelona en julio del 36 (“Forats de Bala”) o a través de un abanico de tiempo de unos 40 años interrogándose sobre las marcas de la violencia de una dictadura en "Repressió i Resistència" (que por cierto, se trata de una instalación recién inaugurada y que nos acompañará este verano). Todos ellos son trampantojos que evidencian que "la fotografía no es un arte sinó un combate con el tiempo. La máquina del tiempo no era pues el artilugio infernal que nos transportaba de una época a otra tal como soñó H.G.Wells, ni tan siquiera el mecanismo misterioso del reloj, sino lisa y llanamente la cámara fotográfica" (Fontcuberta, 1997).
dissabte, 5 de juny del 2010
Refotografía y EGA (I) De lo obsoleto de la cámara fotográfica y de la distancia sideral entre lo lineal y lo yuxtapuesto.
La cámara fotográfica tiene algo de invento fuera de hora, como un invitado que llega a la cena pasados los postres. En el Renacimiento se inventó (que no descubrió) la perspectiva cónica. Antes lo representado ocupaba un espacio simbólico dentro de cada escena. El estupor ante tamaño invento lo podemos ver reflejado en la literatura: "dicen que blasfemamos al mirar el mundo con la perspectiva de un asqueroso chucho de la calle porque pintamos del mismo tamaño un tábano y una mezquita, con la excusa de que la mezquita está más atrás, y que nos burlamos de los fieles que acuden a ella. No puedo dormir por las noches pensando en todo esto." (Pamuk, 2003)
En la perspectiva cónica, todo el universo queda reducido a un único punto de vista: el del ojo que mira, el ojo del hombre. Ante él, el mundo se despliega ordenadamente, sobre la misma retícula en que Piero Della Francesca dispone su "ciudad ideal".
Y llega la fotografía.
Casi cinco siglos después.
Muy tarde.
La cámara fotográfica no es otra cosa que una cámara oscura a la que se dota de la capacidad de fijar químicamente esas perspectivas en un soporte. La cámara fotográfica es una máquina de tomar perspectivas. Pero la perspectiva ya no es capaz de explicar el mundo, en tanto el mundo ya no pertenece al individuo: ha hecho aparición en escena la masa. El discurso lineal que lo explica todo se vuelve caduco, es el tiempo de lo yuxtapuesto, lo fragmentario y parcial. Fractales y collage.
La fotógrafa no encontró una manera más eficaz de explicar New York a su hermana que a través de este "collage trouvé".
Xavier Rubert de Ventós propone elevar a categoría estética la obsolescencia: es en el instante en que el objeto se aliena respecto a su uso cuando podemos percibir su sentido estético. Acaso por esto mismo la obsolescencia del invento de la cámara fotográfica la libera de la sumisión a verse como una mera máquina perspectiva y rápidamente las fotografías serán otra cosa. Para empezar, romperán el espacio euclídeo inherente a la perspectiva cónica: lo fotografiado ya no se inserta en un espacio continuo, “lo que ocurre con la fotografía es que es un objeto acabado. Una fotografía está recortada y no forzosamente por unas tijeras o una plantilla, sino por el propio aparato fotográfico. (…) El aparato, en tanto que objeto acabado, recorta una porción de un campo infinitamente mayor. (…) Una vez recortada la fotografía, el resto del mundo se elimina debido a dicho recorte. La presencia implícita del resto del mundo y su expulsión explícita son aspectos tan fundamentales de la práctica fotográfica como lo que se muestra explícitamente” (Stanley Cavell, 1971, “The world Viewed”, Viking Press, New York, citado por Krauss, 2002, p. 140). Pero es que además, como insistirá Walter Benjamín, la cámara obedecerá a un discurso sobre el mundo donde se hace patente el cambio gravitacional de lo lineal y discursivo a lo yuxtapuesto, de lo reflexivo a la propaganda.
dimecres, 24 de març del 2010
Reflexions sobre el dibuix. 2: Mirar
Abans d’agafar el llapis ja estem dibuixant, tot interrogant l’objecte. Caldrà fer bones preguntes, i deixar-nos tacar per allò que dibuixem. Cada any algun company, dibuixant un edifici des del carrer, s’acaba inventant un terrat que no pot veure. Veure el que mirem és una tasca molt complexa, perquè sempre veiem altres coses: si veiem el color vermell no ens limitem a veure un color, sino que veiem perill. Per un mecanisme de defensa el cervell s’avança a allò que mirem i s’inventa una resposta, que és allò que realment creiem veure: és a dir, sovint veiem projeccions de futur, necessitem veure el que no veiem, què hi ha rere una paret, més enllà... Ho hem d’evitar i limitar-nos a la pura superficialitat de l’objecte.
Es recomana el visionat de dues pel·lícules que valen una "campana": "El sol del membrillo", d’en Víctor Erice, i "Arrebato", d’Ivan Zulueta. Són dues pel·lícules on la protagonista és la mirada. A la primera, la mirada del pintor Antonio López s’enfronta en una lluita desigual amb una realitat que se li esmuny dels dits, prova de prendre-li allò inaprehensible, i, militant en la ingenuïtat volguda, la impossibilitat de dur-ho a terme no l’impedeix de provar-ho.
Al darrer film proposat, la mirada és la de la càmera que filma, que vampiritza tot allò que se li posa al davant fins convertir la història en una pel·lícula de terror. Els deixo amb uns apunts del director, traspassat fa ben pocs mesos, i és que en Zulueta a banda de dirigir pel·lícules va fer carrera com a cartellista... i quina carrera! La meitat del cartells de les pel·lis d'en Pedro Almodóvar els va fer ell, però això és una altra història que val per ella mateixa una entrada en aquest bloc.
dimecres, 17 de març del 2010
Reflexions sobre el dibuix. 1: Respirar
Hi ha uns indis americans que quan agafen un avió, a l’arribar a l’aeroport de destinació s’hi queden unes hores de més: esperen que els hi arribi el seu esperit, que com tothom sap no és capaç de viatjar a grans velocitats i sempre arriba tard.
L’escriptor Amos Oz ho fa d’una altra manera:
"Vivo junto al desierto. Al alba me levanto y vago sin rumbo por él. Trato de oír. Al volver a casa, pongo las noticias de las 6 y están los políticos llenándose la boca de palabras: "Para siempre..."; "Nunca más..." y entonces escucho reírse a las piedras de ese desierto que es el mismo hace 100.000 años. Ya estoy preparado para escribir, que es aburridísimo. Intento juntar palabras. A veces, estoy toda una mañana sin hacer nada. Ni una línea. Me quedo mirando la pared. Esos vacíos son tan necesarios como las mañanas en que acabo una novela. También son escribir. Después me voy a un café".
Amb major capacitat de síntesi, a "Sol i de dol" J.V. Foix ho diu millor: "Sol, sóc etern. M'és present el paisatge de fa mil anys, l'estrany no m'és estrany". Des d’aquí, a falta de desert, es proposa un exercici preliminar un cop som a la vora del que volem dibuixar: RESPIRAR.
Inspirar pel nas començant a omplir la part baixa del ventre per anar pujant fins a tenir ben plens els pulmons, retenir l’aire uns segons, sense ofegar-nos, i expulsar-lo també pel nas, començant per l’aire de dalt del pit i acabant pel del ventre. Si ho fem drets queda prou dissimulat i ningú ens mirarà com si féssim... l’indi.






